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TÍTULO: TÉCNICAS
DE RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS PARA ALUMNOS/AS CON NECESIDADES ESPECÍFICAS DE
APOYO EDUCATIVO.
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TÉCNICA: LA MEDIACIÓN
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DESCRIPCIÓN: Es una manera de ayudar a las personas a manejar sus diferencias
en presencia de un observador imparcial, calmado y que mantiene la justicia.
La justicia es muy importante para los niños; El mediador debe intentar
ser tan imparcial como sea posible.
La mediación es un proceso por el cual una tercera persona, el
mediador o mediadora, ayuda a dos o más personas en conflicto a que busquen
una solución pactada, conjunta, al problema que las enfrenta. Cabe señalar
que el mediador nunca juzga ni arbitra, no aporta contenido a las
deliberaciones propias del proceso mediador; dicho contenido lo proporcionan
siempre las partes en conflicto.
En el proceso, los mediadores aseguran a las partes en conflicto
una total confidencialidad de todo lo que se dice a lo largo de los
encuentros de mediación, y exigen un respeto formal al otro, que se traduce
en la prohibición del uso de motes (siempre hay que utilizar los
nombre propios), insultos o tonos de voz prepotentes o despectivos. También
hacen cumplir absolutamente el turno de palabra, que ellos administran
de forma exclusiva, de la manera más equitativa y justa posible. De este
modo, intentan equilibrar las posiciones de poder de los contendientes, que
no siempre son iguales. Muchos de los casos que se proponen a mediación
implican algún tipo de agresión sobre una parte más débil de otra más fuerte,
que los mediadores deben neutralizar lo más eficazmente posible.
En cualquier caso, todas estas características del proceso
mediador sólo son posibles si se cumple la primera y más importante de las
condiciones previas: la voluntariedad. Sólo es posible la mediación si las
partes en conflicto aceptan voluntariamente entrar en este proceso y
comprometerse, así, a la resolución del conflicto planteado, tanto si se
trata de problemas relacionales, como de agresiones, insultos, rumores, etc.
Los acuerdos a los que llegan las partes implicadas se reflejan
por escrito, en un contrato, que
estará sometido a revisión en un período de quince días, para comprobar si
las partes han cumplido con el acuerdo.
Por otra parte, la vía mediadora puede ser alternativa a la
sanción ordinaria, lo cual ayuda a algunos alumnos a decidirse por esta
opción para evitar el castigo, pero también puede ser complementaria a la vía
sancionadora.
La formación de los futuros mediadores cobra una importancia fundamental
para el éxito del proceso.
La mediación debe caracterizarse por los siguientes aspectos
fundamentales:
Debe ofrecer al alumnado, profesorado y familias la posibilidad
de resolver conflictos, sentándose juntos con una tercera parte neutral, los mediadores,
para hablar del problema e intentar llegar a un acuerdo que satisfaga a las
partes.
Los mediadores no son especialistas en dar soluciones, ni dicen
lo que hay que hacer, sino que intentan
ayudar a que las partes en conflicto encuentren por sí mismas las soluciones
que más les convengan.
Los conflictos más frecuentes que suelen llegar a mediación son:
Rumores, insultos, motes molestos, quejas, malentendidos.
Disputas y peleas.
Amistades que se han deteriorado.
Amenazas, personas que te incordian o que te agobian.
Situaciones que te desagradan o te parecen injustas.
En este sentido, conviene dejar claro que los procedimientos
de mediación no pretenden sustituir o suplantar a ningún órgano de gobierno
(Dirección, Jefatura de Estudios, Consejo Escolar), de representación
(Delegados de curso) o de coordinación docente (Tutoría,), sino, al
contrario: contribuir a facilitar el desarrollo de sus funciones.
¿QUÉ PAPEL JUEGA EL MEDIADOR EN EL CENTRO EDUCATIVO?
Lo que hace fundamentalmente el mediador es marcar unas reglas
de juego y utilizar unas técnicas que ayuden a que sean las diferentes partes
en conflicto las que verbalicen sus problemas, sentimientos, emociones,
posiciones, intereses y necesidades, y que pacten una solución y se
comprometan a respetarla. Los
mediadores y mediadoras han de controlar de manera exquisita el cumplimiento
de las normas en el proceso, pero nunca alterarlo.
Para implantar el
servicio de mediación contamos con la coordinación y el apoyo del equipo
directivo, que es el punto principal del Centro donde llegan los conflictos y
desde donde nos derivarán las mediaciones. También lo harán los tutores de
todos los cursos del Centro, que son también los que mantienen un contacto
constante y diario con los alumnos.
Los profesores implicados
comenzamos a realizar mediaciones cuando existían problemas que podían
tratarse por esta vía. Siempre las realizamos en parejas de dos porque es
la manera más eficaz de llevar a cabo el proceso.
Cuando hay dos personas, en cualquier intervención, el trabajo
resulta más retroalimentativo y enriquecedor. En el caso de la mediación
escolar, siempre que haya dos mediadores/as, permitirá que exista una mayor
objetividad en la intervención, además de, apoyo y colaboración a la hora de
reconducir determinadas fases.
De esta manera, se pueden ir tomando anotaciones e ir
organizando la información para conocer la situación que se da, las personas
implicadas y los sentimientos implícitos y explícitos. Por eso, si son dos
personas las que lo hacen, existirá una mejor distribución de la tarea,
además de aprendizaje y valoración mutua, permitiendo mayor operatividad y
objetividad.
La mediación toma tiempo y se le debe dar el tiempo que
requiera. El siguiente es un procedimiento eficaz.
Tarea del mediador:
1. Decir a los niños
que cada uno de ellos tendrá la oportunidad de contar su versión de la
historia sin interrupción.
2. A medida que cada
niño habla, haz que primero diga cuál era el problema y luego lo que pasó
durante el conflicto.
3. Si el problema
todavía existe, ayuda a los participantes a desarrollar algunas soluciones
posibles y a escoger una para llevar a cabo.
4. Si el problema ya
no existe, preguntar a los participantes si había maneras más eficaces de
resolver el problema que la que escogieron.
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EJEMPLO (Ejemplo para poner en
práctica la técnica):
La
profesora hace de mediadora en un problema entre dos alumnas. Su tarea será
mediar en el conflicto teniendo la mayor imparcialidad posible.
Carolina,
una alumna popular de quinto, ha acusado a Alicia, que no es muy apreciada,
de robarle su dinero del almuerzo. Lo ha hecho en voz alta y en público. La
maestra, E.G., llama a las niñas a un lado y les explica el proceso de
mediación.
EG:
Carolina, supongamos que tu empiezas. ¿Cuál es el problema?
C:
Ella cogió mi dinero del almuerzo.
EG:
Tu dinero del almuerzo no está, y sospechas que ella lo cogió.
C:
Sí.
EG:
¿Por qué sospechas de ella?
C:
Ella tenía que quedarse en clase en el
recreo. Susana entró y la vio junto a mi pupitre. Todos saben que ella roba.
EG:
No, yo no sé eso. Lo que estamos intentando hacer es encontrar tu dinero.
¿Tienes algo más que decir?
C:
No.
EG:
Alicia, ¿qué tienes que decir?
A:
Nada. Yo no cogí su dinero.
EG:
¿Estabas en su pupitre?
A:
Sí, pero sólo porque cuando pasé al lado, me choqué contra él y algunos
papeles se cayeron, así que los volví a poner encima. Eso es todo.
EG:
Bien. Carolina, tu dices que ella cogió
tu dinero cuando estaba en tu escritorio. Alicia, tú dices que estabas
volviendo a poner los papeles encima... ¿ahora, qué hacemos?
C:
Busquemos en su pupitre.
A:
No, busquemos en el de ella.
EG:
Carolina, ¿buscaste con cuidado en tu pupitre?
C:
No es necesario. El dinero estaba en la parte de adelante.
EG:
¿Por qué no buscas una vez más?
[Carolina
lo hace y regresa habiendo encontrado el dinero].
EG:
Bien, ¿ahora, qué hacemos?
C:
Lo siento, Alicia.
A:
Está bien.
EG:
Espera un momento. Tú la acusaste delante de la clase.
C:
Supongo que debo decirle a todos que yo estaba equivocada.
A:
No es necesario.
C:
Yo quiero hacerlo. Estaba equivocada.
EG:
Cuando uno está equivocado, es mejor admitirlo y superarlo. Dense las manos y
sigamos la clase.
Éste
era un problema delicado que afortunadamente no resultó ser de robo sino de
falsas acusaciones. E.G. mantuvo su imparcialidad de manera estricta y desde
el principio se centró en definir el problema, no en la presunta culpa o
inocencia de Alicia. Obviamente, ésta es una clase en la cual debe
desarrollarse más el “espíritu comunitario” de modo que no se recurra a la búsqueda
de chivos expiatorios.
Carolina,
una alumna popular de quinto, ha acusado a Alicia, que no es muy apreciada,
de robarle su dinero del almuerzo. Lo ha hecho en voz alta y en público. La
maestra, E.G., llama a las niñas a un lado y les explica el proceso de
mediación.
EG:
Carolina, supongamos que tu empiezas. ¿Cuál es el problema?
C:
Ella cogió mi dinero del almuerzo.
EG:
Tu dinero del almuerzo no está, y sospechas que ella lo cogió.
C:
Sí.
EG:
¿Por qué sospechas de ella?
C:
Ella tenía que quedarse en clase en el
recreo. Susana entró y la vio junto a mi pupitre. Todos saben que ella roba.
EG:
No, yo no sé eso. Lo que estamos intentando hacer es encontrar tu dinero.
¿Tienes algo más que decir?
C:
No.
EG:
Alicia, ¿qué tienes que decir?
A:
Nada. Yo no cogí su dinero.
EG:
¿Estabas en su pupitre?
A:
Sí, pero sólo porque cuando pasé al lado, me choqué contra él y algunos
papeles se cayeron, así que los volví a poner encima. Eso es todo.
EG:
Bien. Carolina, tú dices que ella cogió
tu dinero cuando estaba en tu escritorio. Alicia, tu dices que estabas
volviendo a poner los papeles encima... ¿ahora, qué hacemos?
C:
Busquemos en su pupitre.
A:
No, busquemos en el de ella.
EG:
Carolina, ¿buscaste con cuidado en tu pupitre?
C:
No es necesario. El dinero estaba en la parte de adelante.
EG:
¿Por qué no buscas una vez más?
[Carolina
lo hace y regresa habiendo encontrado el dinero].
EG:
Bien, ¿ahora, qué hacemos?
C:
Lo siento, Alicia.
A:
Está bien.
EG:
Espera un momento. Tú la acusaste delante de la clase.
C:
Supongo que debo decirle a todos que yo estaba equivocada.
A:
No es necesario.
C:
Yo quiero hacerlo. Estaba equivocada.
EG:
Cuando uno está equivocado, es mejor admitirlo y superarlo. Dense las manos y
sigamos la clase.
Éste
era un problema delicado que afortunadamente no resultó ser de robo sino de
falsas acusaciones. E.G. mantuvo su imparcialidad de manera estricta y desde
el principio se centró en definir el problema, no en la presunta culpa o
inocencia de Alicia. Obviamente, ésta es una clase en la cual debe desarrollarse
más el “espíritu comunitario” de modo que no se recurra a la búsqueda de
chivos expiatorios.
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TÉCNICA: JUEGOS DE ROLES( ROLE
PLAYING)
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DESCRIPCIÓN
Los
juegos de roles como técnica de resolución de conflictos implican dramatizar
una situación de conflicto que se ha presentado, para ayudar a los
estudiantes a obtener una nueva comprensión de sus conductas.
Pasos:
1.
Describe la situación del conflicto, dándoles el momento, el lugar y los antecedentes.
Define los roles a ser actuados y pídales a los participantes que los actúen,
o solicite voluntarios.
2.
Haz que los actores representen el conflicto. Si se atascan, ayúdeles con preguntas
claves. Hazlo brevemente.
3.
Detén la actuación en el punto del conflicto. Haz sugerencias o pídale
sugerencias al público sobre lo que podría hacerse después. Luego, haz que
los actores incorporen una de la sugerencias en el juego de roles y lo
terminen.
4.
Discute siempre sobre el juego de roles cuando haya terminado. ¿Cómo podría
haberse prevenido el conflicto? ¿Cómo se sentían los personajes en la
situación? ¿Fue una solución satisfactoria? ¿Qué otras soluciones podrían
haber funcionado?
Antes
de comenzar a usar los juegos de roles como una técnica de resolución de
conflictos, haz que los niños practiquen con situaciones hipotéticas.
Éstas son menos amenazantes que las situaciones de conflicto reales. Ten en
cuenta, también, el hecho de que a todos los estudiantes no les gusta
participar en juegos de roles. La técnica no necesariamente debe usarse
siempre para soluciones públicas. También funciona bien en privado, aunque se
requiere que el profesor/a esté
presente para guiarla.
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EJEMPLO:
Actividad: Practicar en situaciones de conflicto simuladas.
Nivel: todos los niveles.
Aprender
a quejarnos es algo muy sano. No se trata de guardar un malestar dentro:
provoca úlcera; tampoco se trata lanzarlo "a matar", es peor que la
úlcera para quien lo recibe.
Vamos
a poner en práctica unos cuantos juegos de rol que nos permitirán analizar y
mejorar nuestras "formas". Seguro que tras esta experiencia
nuestras críticas son más constructivas.
Estos
son los temas que anotaremos en papelitos y que pasarán a interpretar los
alumnos/as de forma voluntaria escogiéndolos al azar. Iremos pidiendo que
vayan saliendo voluntarios para la interpretación por parejas antes de elegir
el papel que nos indica de qué va la queja.
1.-
La comida que hoy hemos encontrado en nuestro plato está muy fría. No es la
primera vez que nos pasa.
2.-
Estamos en la cola del autobús a la hora punta y notamos que una persona se
coloca en los primeros puestos sin respetar su turno de llegada.
3.
Nos acaban de entregar las notas. Los resultados son
"catastróficos". El examen era considerado por la mayoría muy
difícil. Expresamos nuestras quejas al profesor o profesora que lo ha
redactado.
Con
estas situaciones tendremos más que suficiente para una sesión completa.
Tras
cada interpretación preguntaremos a las personas que han actuado CÓMO SE
HAN SENTIDO. Esto, como ya hemos repetido en numerosas ocasiones, es muy
importante y debemos prestarle la atención suficiente. Una vez que nos
cuenten sus sentimientos y emociones durante la interpretación pasaremos al
análisis.
¿Se
dan situaciones como ésta en la realidad? ¿Hemos vivido alguna situación
similar en primera persona? Aunque ha estado muy
bien teniendo en cuenta la dificultad de la situación ¿se podría mejorar
de alguna manera? ¿Se ha logrado convencer a la persona que recibe la queja o
se ha creado un enfrentamiento mayor?
Esta
serie de preguntas o algunas otras similares, la deberemos realizar tras cada
interpretación. No se trata de tener tiempo para realizarlos todos los juegos
de rol propuestos, sino de analizarlos en profundidad para extraer el
aprendizaje que facilite nuestras vidas (y las de las otras personas).
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TÉCNICA: LOS TÍTERES DE PROBLEMAS
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DESCRIPCIÓN
Nivel educativo: Infantil y
Primer ciclo.
Los títeres de problemas se usan
como actores de los juegos de roles. Los títeres les proporcionan a los niños
pequeños la suficiente distancia de un conflicto para discutir su propia
conducta sin sentirse amenazados.
1. Ten varios títeres disponibles, y
explica su uso a los niños:
"Éstos son los títeres de problemas. Ellos están para ayudarles a
resolver sus problemas".
2. Cuando haya un conflicto, usa los
títeres para dramatizar la situación ante un grupo o en privado.
3. Detén el juego de roles de títeres en
el punto de conflicto. Solicita sugerencias para resolver el problema.
Incorpora una de estas sugerencias y termina el juego de roles.
Frases
que podemos utilizar con las marionetas:
Te
veo muy enfadado, ¿recuerdas que hacemos cuando nos sentimos así?
Con
lo que te gusta jugar con tu amigo y hoy no te has entendido con él… ¿Qué le
puedes decir la próxima vez que no te deje jugar con el balón?
Veo
en tu cara que estás triste porque tu amiga no está ¿con que otra amiga crees
que podrías jugar?
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EJEMPLO:
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Usaremos para esta actividad el
libro “El imaginario de los sentimientos de Félix. Es un libro muy apropiado
para los alumnos de Infantil y con Trastornos de Espectro Autista o
Discapacidad Intelectual. Utilizaremos a Félix, el personaje principal de la historia; para representar diferentes situaciones y
emociones. Al mismo tiempo introduciremos situaciones conflictivas que nos interesen trabajar y las posibles
soluciones. Podemos usar cualquier marioneta que tengamos en clase para representar
las vivencias de FÉLIX.
El cuento está disponible en:
http://www.autismonavarra.com/wp-content/uploads/2012/03/El-Imaginario-De-Los-Sentimientos-De-Felix.pdf
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viernes, 11 de marzo de 2016
TÉCNICAS DE RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS PARA ALUMNOS DE NECESIDADES ESPECÍFICAS DE APOYO EDUCATIVO
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