Tarea 3: Recogida de la información
sobre la técnica de cuento, marioneta y
teatro. Tarea establecida para
Educación infantil.
Alumnado
de educación infantil del 2º ciclo (5años). Como sabemos en educación infantil los cuentos
son unos recursos estupendos, ya que a los niños les gusta mucho y es una
manera de enseñarle diferentes cosas, y
, cómo no, a resolver conflictos también.
Mediante los cuentos y las
marionetas se pueden presentar diferentes conflictos que se dan en la escuela o
fuera de ella y, gracias a la flexibilidad de este recurso, se pueden hacer
diversos planteamientos:
-Que el profesor cuente de principio a fin el
cuento.
- Que el profesor comente el principio y los niños
le den solución y fin.
- Que un grupo de niños se invente un cuento sobre
un conflicto y lo representen delante de los demás.
En todos los casos al final del cuento pueden comentar entre todos qué
les ha parecido la historia, qué hubieran hecho ellos. Por eso los aspectos a
trabajar o desarrollar en esta práctica son varios:
Educación
para la Salud, Igualdad, comunicativa, Educación Cívica, Convivencia, Dinamización
de la biblioteca escolar, Expresión corporal...
Breve
descripción de la misma
Este taller de resolución de conflictos pretende
alcanzar una serie de objetivos que ayuden a los niños y niñas de
infantil a desarrollar la capacidad de convivir con los demás utilizando el
diálogo como herramienta diaria para solucionar sus problemas.
Los objetivos son:
* Desarrollar la autoconfianza.
* Aprender a vivir en sociedad.
* Disfrutar del juego.
* Prepararse para vivir en paz.
* Desarrollar una actitud de no violencia.
* Aprender formas constructivas de relacionarnos
con los demás.
* Desarrollar la creatividad.
* Aprender a ser asertivo/a.
* Desarrollar la tolerancia.
* Controlar los propios sentimientos.
* Aprender a tomar decisiones.
Los pasos a seguir para resolver conflictos serían:
1º. Evaluar las destrezas necesarias para la
resolución de conflictos:
1.
Capacidad para escuchar y prestar atención a los otros/as.
2.
Comprender y utilizar un determinado vocabulario.
3.-
Capacidad de reconocer y comprender las emociones en sí mismo/a y en los demás.
Los niños y niñas de 3 a 6 años pueden resolver
conflictos sociales y pueden aprender a hacerlo. Su habilidad para encontrar soluciones se incrementa con el ejercicio de
generar alternativas o soluciones y predecir las posibles consecuencias
de cada una de ellas. Cuando los niños y niñas tienen las destrezas
necesarias y alguna experiencia en tomar decisiones , están preparados
para comenzar a resolver conflictos por sí mismos/as. Los niños y niñas
aprenden mejor cuando se les dan muchas oportunidades de practicar. La
escuela es un lugar ideal para este aprendizaje.
2º Introducir el proceso de resolución de conflictos:
Pueden comenzar, una vez tiene las destrezas
necesarias y alguna experiencia en toma de decisiones.
El proceso puede introducirse dando un modelo adecuado
de conductas y mirando libros que ilustren la búsqueda de diferentes
posibilidades antes de actuar. Hacer de modelo incluye tanto usar el proceso
para resolver conflictos como para explicar lo que estás haciendo. Puede servir
un adulto o un niño/a mayor.
3º Leer historias:
O bien observar imágenes, fotos, donde los
personajes tienen un problema. Conviene mencionar cuál es el problema, las
diferentes posibilidades de resolverlo y cuáles son las consecuencias de las
mismas.
4º Proporcionar oportunidades para practicar:
Los niños y niñas aprenden mejor cuando se les dan
muchas oportunidades de practicar. Cuanto más real sea la actividad, más fácil
la comprenderá el niño/a.
5º Utilización de marionetas, cuentos y juegos:
La utilización de marionetas para practicar nuevas
ideas funcionará mejor que la discusión de un conflicto. En el juego simbólico
los niños y niñas también adoptan diferentes papeles incrementando su capacidad
para ver la situación desde la perspectiva de otra persona.
6º Enseñar a otro/ a resolver problemas:
Una de las mejores formas de aprender algo es tener
que enseñarlo. Un niño/a de 5 años puede mostrar a otro/a de tres diferentes
formas de compartir. La habilidad para negociar se incrementa con la capacidad
para comprender sentimientos, generar alternativas y predecir posibles
consecuencias de estas ideas.
7º Crear espacios:
Creación de un lugar en el aula compuesto por dos
sillas una en frente de la otra, donde los alumnos y alumnas puedan resolver su
conflictos de manera democrática.
Para
llevar a cabo, las actuaciones previas a esta actividad, me he basado en la
observación directa de mis alumnos,
dentro del aula y fuera de ella (patio de recreo). Para poder ver como se
muestran ante una problemática como la de prestarse juguetes u objeto, del aula
o propios.
Para
la preparación de la misma, he buscado un cocodrilo de juguete para ver su comportamiento, un cuento que me va a servir de hilo conductor
durante esta actividad y películas relacionadas con ésta. Para que de ese modo el alumnado se vea
identificado con los personajes del mismo.
En
principio para la escenificación; el papel del docente es de mediador, aunque
después es neutro. Y los alumnados van a ser los personajes principales de dicha actividad.
La metodología que se va a llevar a cabo se va
a basar en los siguientes principios metodológicos:
1. Enfoque globalizador y aprendizaje significativo:
El enfoque globalizador permite que los niños y niñas aborden las
experiencias de aprendizaje de forma global, poniendo en juego de forma
interrelacionada mecanismos afectivo, intelectuales y expresivos. El enfoque
globalizador guarda estrecha relación con la significatividad en lo
concerniente al proceso de aprendizaje. El aprendizaje significativo, es decir, aprender de
forma significativa y con sentido requiere establecer numerosas relaciones
entre lo que ya se conoce y lo que se ha de aprender, y tiene como consecuencia
la integración de los conocimientos, lo que permitirá aplicar lo aprendido en
una situación a otras situaciones y contextos. Además, se buscará, como otro
requisito imprescindible en el aprendizaje significativo, la motivación de los
niños y niñas a través de aprendizajes que conecten con sus intereses y
necesidades.
2. Atención a la diversidad.
Atender a la diversidad supone reconocer que cada niño o niña es una
persona única e irrepetible, con su propia historia, afectos, motivaciones,
necesidades, intereses, estilo cognitivo, etc. Por lo que la práctica educativa
habrá de ser abierta, diversa y flexible para poder adaptarse a los niños y
niñas respetando las diferencias personales.
Toda intervención educativa debe contemplar como principio la diversidad
del alumnado adaptando la práctica educativa a las características personales,
necesidades, intereses y estilo cognitivo de los niños y niñas, dada la
importancia que en estas edades adquieren el ritmo y el proceso de maduración.
Con el objetivo de responder a las necesidades educativas de cada niño y
niña y a la consecución, por parte de todos ellos, de los objetivos de la
etapa, sin que supongan, en ningún caso, una discriminación que les impida
alcanzar dichas metas, es necesario adoptar medidas de atención a la
diversidad.
3. El juego.
El juego es uno de los principales recursos metodológicos de esta etapa
y un elemento privilegiado de intervención educativa. A través de los juegos
(motores, de imitación, de representación, expresivos, simbólicos…) niñas y
niños se aproximan al conocimiento del medio que les rodea, al pensamiento y a
las emociones propias y de los demás. El juego simbólico tendrá especial
importancia en este ciclo.
4. El papel activo del
alumnado.
La actividad infantil es un requisito indispensable para el desarrollo y
el aprendizaje. Los niños y niñas de estas edades han de aprender haciendo, en
un proceso que requiere observación, manipulación, experimentación y reflexión.
5. La configuración del
ambiente: Marco del trabajo educativo.
A la hora de planificar las prácticas educativas hay que tener en cuenta
que no todos los contextos presentan las mismas características y potencialidad
educativa. Los elementos físicos (materiales, espacio, tiempo), culturales
(hábitos, normas, valores) y afectivo-sociales (relaciones entre niños,
familias, otros adultos) pueden permitir o inhibir el desarrollo de las
capacidades de los niños y niñas. El ambiente de la escuela ha de configurarse
de modo que todos sus integrantes sientan que están en un ligar que les
pertenecen.
6. Los espacios y los
materiales.
Todos los espacios de la escuela deben considerarse
potencialmente educativos en tanto que son escenarios de
acción-interacción-comunicación. Su organización debe orientarse hacia la
satisfacción de las necesidades y atender los intereses de las personas que en
él conviven: de movimiento, afecto, juego, exploración, comunicación, relación,
descanso, de relación, aprendizaje compartido, comunicación, etc. La selección
de materiales diversos ha de favorecer el descubrimiento, permitir la
observación, la simbolización y la representación. Pueden considerarse
materiales educativos aquellos elementos y objetos de cualquier orden con los
cuales los niños y las niñas interactúan y generan aprendizajes.
Los
materiales que se van a utilizar son:
✎ Materiales
fungibles; colores, pegamentos, pinturas
ó temperas, papel continuo, lápices ceras, pegamentos, papeles de colores,
periódicos,…etc.
✎ Materiales no fungibles, como el cuento
de: “El cocodrilo”, el dvd, pantalla,
altavoces, etc. Para visualizar la película y realizar fotografías de los
alumnos en dichas actividades.
✎ Alumnos y
docentes del centro para llevar a cabo
una escenificación del cuento, con alumnos de cursos de educación primaria.
✎ Espacios del
centro de libre disponibilidad, como:
salón de uso múltiple o aula.
Se
va a evaluar a través de una observación
directa en el aula, a través del día a día, del alumnado, viendo su forma de
actuar en situaciones parecidas, y en una tabla de doble entrada en la cual, se
indicaran los alumnos que han conseguido el objetivo propuesto, que es la de
resolver un conflicto a la hora del juego, produciéndose en ese momento: pelea,
rabia, no- autocontrol,…etc.
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